Connect with us

Comunales

Esperan más denuncias de abusos contra Cox: Se revela que Congregación sigue apoyándolo

Publicado

el

Fue Patricio Moore, quien ha actuado como vocero de la congregación de Schönstat en las denuncias de abuso contra el exobispo de Chillán, Francisco José Cox, el encargado de recibirlo en el aeropuerto de Santiago el pasado 10 de este mes, día en que arribó al país en un vuelo proveniente de Frankfurt, Alemania.

Según comentó, Cox no está al tanto de los cuatro procesos judiciales en su contra tanto en Chillán como en La Serena, donde fue máxima autoridad de la arquidiócesis entre 1990 y 1997 y añadió que actualmente el excura padece problemas de movilidad, está en silla de ruedas, y es insulinodependiente.

Moore confirmó además que Cox permanecerá en una casa particular en las afueras de Santiago, donde estará al cuidado de un matrimonio.

Tras conocer del regreso del otrora obispo emérito, Hernán Godoy, quien denuncia haber sido víctima de abuso sexual por parte del religioso cuando tenía 13 años, lo que deribó en una querella en junio del año pasado en La Serena, dice tener sentimiento encontrados.

Por una parte, expone, “juegan los recuerdos, el hecho de tenerlo más cerca. Te hace pensar cosas, recordar cosas; si te vas a tener que encontrar con él, porque por mucha ayuda psicológica que uno tenga, me intimida el hecho. Uno vuelve a ser niño, ese dolor en el pecho, esos malos recuerdos de Cox”.

Por otra, pese a la angustia física que reconoce padecer, “me agrada que Cox haya vuelto, en el sentido que se tiene que poner a disposición de la justicia (…) Tengo la esperanza que la justicia, así como se está manejando el tema, lo cite a declarar. No puede pasar el hecho que esté acá y no lo quieran tocar”, se adelanta.

“Me interesa que se le condene”, añade, “aunque sea a una firma mensual. Lo quiero ver derrotado, así como derrotó mi vida, así como mató mi infancia y me robó tantos derechos, como el darle el primer beso a una muchacha”, reveló.

Godoy explicó que para el próximo martes 19 de febrero está contemplado que los abogados de la Fundación para la Confianza, quienes lo representan a él y al chillanejo Abel Soto, víctima de abusos sexuales mientras era diácono de la parroquia San Bernardo, cuando Cox era obispo de Chillán entre 1974 y 1981, concurran hasta la Fiscalía de La Serena, para ver si el Ministerio Público de esa ciudad es competente para investigar las denuncias.

La fecha y objetivo de la visita de los abogados de la fundación fue confirmada por Patricio Moore.

Esperan más denuncias

Para Pilar Gutiérrez, abogada de la Comisión de Apoyo Integral a las Víctimas de abuso sexual en Ñuble, el regreso de Cox, tras permanecer desde 2002 en la localidad de Vallendar, en Alemania, “abre una luz de esperanza para las víctimas y no me extrañaría que empezara a haber muchas más denuncias en su contra”.

Según su apreciación, Cox era una persona con muchos vínculos de poder dentro de la iglesia, por lo tanto “no es un imputado cualquiera”.

La abogada reveló que en San Carlos hicieron una presentación, por otra causa eventualmente prescrita, de fines del ‘70 y están solicitando imprescriptivilidad de los delitos sexuales contra niños, no solo en sacerdotes.

“En esa causa estamos dando la pelea (…) la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha dicho que son imprescriptibles, así que nosotros creemos que se debe hacer la misma aplicación”, afirmó.

Expuso que “esto ocurre en casos como el de Cox, en que podríamos ver a un exobispo con mucho poder, enfrentando a la justicia y podríamos pedir que se declaren los delitos como hechos comprobados, pero no punibles, como en el caso de Karadima”.

Gutiérrez no descartó llevar la causa hasta la Corte Interamericana de Derechos Humanos, donde según explicó, “incluso el Estado podría ser sancionado”.

“El Papa Francisco reconoció el encubrimiento y él es jefe de Estado, entonces hay una responsabilidad entre Estados”, expuso.

Encubridores y facilitadores

Juan Rojas, de la agrupación de laicos Juan 23 de La Serena, lamentó que la iglesia siga “escondiendo y amparando” a Cox tras las denuncias en su contra.

Del mismo modo, apuntó que en este caso no solo se debe perseguir la responsabilidad del exobispo de la capital de Ñuble, sino que a toda la “red de encubridores y facilitadores”, según calificó.

“Esperamos que cuando Cox esté en el banquillo de los acusados, se hable de los cómplices, de aquellos que le facilitaron los niños, de aquellos que lo encubrieron. Aún cuando nosotros sabemos que no va a ocurrir, pedimos cárcel (…) Sabemos que hay una red de encubridores y facilitadores , incluso políticos de la fecha que sabían y nunca denunciaron”, acusó.

Rojas agregó que según han podido investigar, monseñor Manuel Donoso, sucesor de Cox en La Serena, recibió más de 10 relatos de afectados. “Él pensó que ellos solo iban para generar un alivio en su alma, por eso no los denunció ante el tribunal.

El caso de Hernán (Godoy) demuestra que sí se puede y nosotros, como organización, incentivamos que se denuncie. Hemos recibido denuncias pero por miedo, por temor, no han querido sacar esto a la luz”, aseguró.

Fuente La Discusión

Seguir leyendo
Comentar

Leave a Reply

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

Lo más leído